El dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia Reyes, respaldó la advertencia de la Fiscalía General del Estado de Michoacán sobre las consecuencias que podría tener la negativa de Grecia Quiroz a entregar los celulares que pertenecieron a su esposo, el exalcalde asesinado Carlos Manzo. Durante rueda de prensa, el priista sostuvo que desde meses atrás había señalado que la retención de los dispositivos podía constituir una posible obstrucción de la justicia y consideró que los equipos deben ser puestos a disposición de la autoridad para continuar con las diligencias relacionadas con el asesinato del exalcalde de Uruapan.
El señalamiento ocurre después de que la propia Fiscalía advirtiera que, si continúa el incumplimiento de los requerimientos para entregar los teléfonos, podría recurrir a medidas de apremio y eventualmente iniciar un procedimiento por presunta obstrucción de la justicia. La FGE ha sostenido que los dispositivos son necesarios para realizar distintos análisis periciales y verificar información relacionada con las comunicaciones de Manzo, incluida la actividad de su cuenta de WhatsApp. La dependencia aclaró que actualmente no existe una orden de arresto contra Quiroz, por lo que cualquier medida tendría que seguir el procedimiento correspondiente.
El priista también presentó una consulta privada a un perito certificado por el Poder Judicial, para sostener que la falta de aseguramiento inmediato de un dispositivo electrónico puede generar vulnerabilidades en la cadena de custodia. En este contexto, Valencia pidió que se cumplan los requerimientos de la autoridad y que, si existen elementos que puedan ayudar a reconstruir lo ocurrido antes, durante o después del asesinato, sean incorporados a la carpeta de investigación mediante los procedimientos periciales correspondientes.



