Apatzingán, Michoacán, a 4 de noviembre de 2026.– El 12 de octubre aprobaron el préstamo. El 13 atacaron la casa de Alexa. El 15 murió la niña. El 20 comenzó la feria. La secuencia retrata el octubre de Apatzingán: un Ayuntamiento con problemas de liquidez, familias golpeadas por la violencia y una administración que encontró motivos para celebrar, pero no para explicar por qué los apatzinguenses no se salvan de las balas ni estando en sus propias casas.
Fanny Arreola cerró los festejos con La Trakalosa, pirotecnia y un balance de cerca de 15 mil visitantes diarios. Afuera del recinto quedaron los reclamos: justicia para Alexa, atención para sobrevivientes de minas y claridad sobre el dinero municipal.
Alexa murió; las explicaciones siguen pendientes
Tenía ocho años. Un grupo armado atacó su vivienda en El Guayabo y mató a su padre. Alexa sobrevivió inicialmente a los disparos y, según sus familiares, alcanzó a llamar a sus abuelos para pedir ayuda. Falleció después en el Hospital Infantil de Ciudad Salud en la periferia de la capital michoacana.
Su abuelo denunció que solicitó auxilio militar sin recibir apoyo. La versión oficial respondió que el Ejército actuó conforme a sus protocolos. Otros reportes describieron una evacuación aérea. Falta la pieza decisiva: una cronología documentada que explique cuánto tardaron en atenderla.
La familia enfrentó después otro problema. El 31 de octubre, Carmen Zepeda denunció que no podía obtener el acta de defunción del padre porque no se había practicado la necropsia y ahora se solicitaba exhumarlo. Según la regidora, los ministeriales llegaron unas doce horas después del ataque, cuando los familiares ya habían recurrido a una funeraria.
Para pagar obligaciones, otros diez millones
La falta de dinero llegó al Cabildo antes que la tragedia.
El 12 de octubre se autorizó un crédito de corto plazo por 10 millones de pesos. Tesorería alegó un desfase en las participaciones federales y necesidad de cubrir nómina y prestaciones. Hugo Molina y Carmen Zepeda fueron los únicos que votaron en contra, y hoy están denunciados ante la Fiscalía del estado, por la Alcaldesa.
Zepeda puso sobre la mesa un señalamiento concreto: 50 millones en pagos de adeudos anteriores frente a una previsión de seis millones.
La pregunta para Arreola es directa: ¿cómo llegó su administración a necesitar financiamiento para obligaciones previsibles mientras organizaba las fiestas?
Los que cuestionaron el préstamo terminaron denunciados
Dieciséis días después de la votación se hizo pública una denuncia contra los dos regidores críticos.
El 28 de octubre, Zepeda informó que la Fiscalía la había notificado de una carpeta derivada de una denuncia de Arreola por presuntos “ataques al honor”. Por su parte, Molina también confirmó la denuncia en su contra . La regidora defendió su trabajo de fiscalización y calificó el procedimiento como una “cortina de humo”.
Sin embargo, para la ciudadanía, el que Arreola haya acudido a la Fiscalía no responde dónde se gastó el dinero.
Una prótesis pendiente desde junio
Cuando Sheinbaum llegó el 24 de octubre, Leonel Arturo González Vargas se acercó a pedir una prótesis. Había perdido parte de una pierna por la explosión de una mina el 19 de junio.
Su caso ya había llegado al Ayuntamiento. El 20 de julio, Zepeda llevó al Cabildo unas muletas que, según denunció, el gobierno municipal le había entregado y no le servían. En octubre, Leonel seguía buscando una solución suficiente para recuperar movilidad.
Ese reclamo pesa más que la fotografía protocolaria: Arreola quedó fuera del presídium, mientras la Presidenta y su equipo recogieron las quejas de víctimas del gobierno de la alcaldesa morenista.
La violencia del Secretario de Obras de Fanny Arreola contra la regidora
El 23 de septiembre, el Tribunal Electoral acreditó violencia física, verbal y psicológica del secretario de Obras Públicas, Rogelio Saúl Reyes Peralta, contra la regidora Carmen Zepeda. Ordenó reparación y actuaciones del Ayuntamiento.
El 1 de octubre Zepeda denunció el incumplimiento de las medidas ordenadas al Ayuntamiento; el día 8, el funcionario salió por la puerta trasera, y fue Fanny Arreola quien anuncio su salida en un mensaje público. Sin embargo, Fanny no explicó por que su gobierno incumplió con las instrucciones del Tribunal y por qué mantuvo 8 meses en el cargo al funcionario pese a que estaba sujeto a un proceso administrativo por el ataque físico a una funciónaria.
Se acabó el espectáculo. Faltan las cuentas
Fanny Arreola puede contar asistentes a la feria; pero los ciudadanos tienen derecho a contar cada peso gastado. Puede denunciar a sus críticos; pero sigue obligada a responder sus cuestionamientos. Puede anunciar saldo blanco en el recinto; pero afuera quedan una familia que enterró a Alexa y a su padre, y un sobreviviente de una mina que llegó hasta la presidenta para pedir una prótesis.
Octubre y las fiestas terminaron, pero la violencia y la opacidad siguen haciendo más ruido que cualquier grupo musical al que el gobierno municipal pueda contratar con el erario de los apatzinguenses.



