El dirigente estatal del PAN, Carlos Quintana calificó como un tema delicado la situación del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien solicitó una nueva licencia al cargo después de haber regresado a sus funciones por poco más de un día. Ante las recientes declaraciones y señalamientos relacionados con el mandatario sinaloense, sostuvo que todavía falta información por conocer.
Luego de haber permanecido separado de su cargo durante más de tres meses para enfrentar la investigación por narcotráfico y conspiración con el Cártel de Sinaloa abierta por el Departamento de Justicia de EE. UU., Rocha Moya intentó retomar sus funciones como gobernador el 21 de agosto de 2026. Sin embargo, su regreso desató un inmediato y contundente rechazo público por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum y de la dirigencia nacional de Morena, quienes rechazaron su pretensión de recuperar la inmunidad procesal argumentando que «ningún interés personal puede estar por encima de la nación». Presionado y aislado políticamente por su propio partido, apenas 33 horas después de su retorno, Rocha Moya solicitó una nueva licencia indefinida para separarse permanentemente del cargo. Ante su salida definitiva, el Congreso de Sinaloa designó formalmente a Graciela Domínguez Nava como gobernadora interina para concluir los 14 meses restantes del periodo constitucional, mientras las investigaciones federales de la FGR continúan su curso.
Sobre la salida temporal de Rocha Moya y la posibilidad de que el tema sea utilizado para desviar la atención de otros asuntos dentro de Morena, el dirigente panista consideró que existe un conflicto al interior de ese partido. Y ante esta situación, el panista hizo un llamado a iniciar un juicio político contra Rocha Moya.



