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El suertudo Alfredo Ramírez y su 5to informe

En su mensaje con motivo de la entrega de su 5to informe de labores, el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, enfatizó el orden en las finanzas públicas que permitieron pagar más de 12 mil millones de pesos de los 45 mil millones que les heredaron, así como invertir 31 mil millones en obra pública sin solicitar más deuda.

A reserva de las auditorías que confirmen que las obras están bien hechas y que pagaron la deuda que sí contrajeron con las constructoras y que deberán liquidar antes de que concluya su administración, de momento, se pueden reconocer ambas cosas o de menos, darle el beneficio de la duda.

Lo que no se debe perder de vista, es que, la estabilidad financiera y las obras nos han salido muy caras a los michoacanos. Los gobiernos emanados de Morena tanto a nivel nacional como en el estado resultaron carísimos sólo por la destrucción de los contrapesos, de las instituciones democráticas, de los organismos ciudadanos autónomos y del abuso del poder para colocar a compadres y cuates en todas las instancias que deben procurar la rendición de cuentas.

Si todo es miel sobre hojuelas como señala Ramírez Bedolla, si las obras se han hecho bien, sin moches; si no tiene nada que esconder, si sus cuates que tanto ha presumido desde el día uno de su gobierno, no han cometido actos de corrupción, ¿por qué tanta precaución para cuidarse las espaldas? ¿Por qué tan evidente el abuso del poder? ¿Por qué ha premiado por anticipado a varios de sus cercanos con notarías y puestos clave del Poder Judicial del acordeón?

En política no hay casualidades. Todo se hace con un objetivo, para sacar una ventaja, derrotar a un adversario o intentar evitar conflictos en el futuro.

Además, no hay duda, Alfredo Ramírez es afortunado. Quería ser alcalde de Morelia y fue gobernador de Michoacán gracias a las mentiras y negligencia de Morena y su entonces dirigente, Mario Delgado Carrillo, que provocaron la cancelación de la candidatura de Raúl Morón Orozco.

Mejor aún, el candidato a la gubernatura de su partido para 2027 será su aliado Carlos Torres Piña y no su adversario Morón Orozco.

Pese a toda esa suerte que le acompaña, Ramírez Bedolla es incapaz de hacer autocrítica, en el mensaje con motivo su quinto informe de labores, nuevamente la evitó.

No reconoció la crisis de inseguridad que se padece en extorsión y homicidios dolosos y que le recordó el diputado priista, Guillermo Valencia, quien cuestionó las cifras maquilladas. Ejemplificó que en lo que va de septiembre, oficialmente se reconocen 30 homicidios, cuando están documentados 61.

Le recordó la cifra récord de 7 alcaldes asesinados durante su gobierno, a los que se suman personajes que fueron asesinados por denunciar la inseguridad que se padece como el líder limonero Bernardo Bravo Manríquez o Hipólito Mora Chávez, por citar 2 ejemplos.

A propósito de los logros que presume, vale recordar que, así como ahora están bien calificadas las finanzas lo estuvieron en la recta final del gobierno de Silvano Aureoles, por las mismas empresas calificadoras. Falta ver lo que pueda pasar cuando se vaya.

Lo bueno para Alfredo, es que, a los que podría entregarle el gobierno, Carlos Torres Piña, Alfonso Martínez Alcázar o Grecia Quiroz García, ninguno parece tener su ánimo vengativo para realmente promover una rendición de cuentas como lo hizo él con Silvano Aureoles, aunque no con la mayoría de silvanistas, quienes han formado parte de su gabinete.

En fin, se viene el año de Hidalgo, aunque el reparto de ventajas para sus cuates empezó desde el primer año de gobierno con notarías, las mismas que cuestionó porque las había generado Aureoles Conejo y no se necesitaban, pero, cuando ganó el litigio y se las quitó a los cuates de Silvano, se las entregó a los suyos.

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