Ante el Congreso de Michoacán, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla presentó su Quinto Informe de Gobierno y sostuvo que durante los cinco años de su administración se logró “poner de pie” al estado mediante el saneamiento de las finanzas públicas, el pago de adeudos y una estrategia de inversión en infraestructura. Al amparo del artículo 60 de la Constitución del Estado, que establece la obligación de rendir cuentas, afirmó que el gobierno debe asumir una responsabilidad social en la distribución de los recursos públicos.
El mandatario aseguró que en 2021 recibió una administración con 41 mil millones de pesos en adeudos, salarios pendientes para trabajadores de la educación, obras detenidas y comunidades sin respuesta. Frente a ese escenario, afirmó que su gobierno ha pagado 12 mil 300 millones de pesos de adeudos pendientes y sostuvo que no se recurrirá nuevamente al endeudamiento público como mecanismo para financiar las necesidades del estado.
En materia de ingresos, destacó que la recaudación estatal pasó de 4 mil 600 millones de pesos en 2021 a una proyección de 10 mil 294 millones para este año, sin aumentar impuestos, según expuso durante su mensaje. Señaló que el objetivo del saneamiento financiero es ampliar el margen de decisión del gobierno para destinar recursos a infraestructura y programas públicos.
Uno de los principales ejes del informe fue la obra pública, Bedolla reportó una inversión de 31 mil millones de pesos y alrededor de 4 mil 020 obras concluidas y en desarrollo, con un promedio de dos obras por día, de acuerdo con las cifras difundidas por el gobierno estatal. Durante su intervención habló de carreteras, hospitales, infraestructura educativa y proyectos de movilidad como parte de una política que, dijo, busca reducir desigualdades regionales.
Entre las obras de mayor dimensión mencionó la ampliación a cuatro carriles de la autopista Siglo XXI, cuya intervención ya concluyó entre Pátzcuaro y Uruapan y continuará hacia Nueva Italia y Lázaro Cárdenas. También anunció que este año arrancará la llamada autopista de la agroexportación, que conectará Uruapan, Jacona y Zamora, además de un ramal de la Siglo XXI hacia Uruapan.
El gobernador cerró su intervención reivindicando que el papel del Estado debe ser atender las necesidades colectivas y sostuvo que las obras públicas deben entenderse como parte de una política social. Su mensaje estuvo marcado por la defensa de los resultados financieros y de infraestructura de su administración, mientras que durante las intervenciones previas de los grupos parlamentarios se plantearon cuestionamientos sobre seguridad, gasto público y algunos de los proyectos anunciados.



