La regidora de Apatzingán, Carmen Zepeda Ontiveros, acusó que las declaraciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) sobre el ataque armado en El Guayabo revictimizan a las familias afectadas, al advertir que señalar que la agresión estuvo dirigida contra una persona en específico puede generar un estigma sobre las víctimas y justificar socialmente la violencia que enfrenta la población.
El pronunciamiento ocurre después de que el encargado del despacho de la FGE, Israel Vega Rodríguez, informó que la principal línea de investigación apunta a un ataque directo contra una persona. El funcionario no precisó públicamente contra quién iba dirigido ni identificó a los responsables, y señaló que las investigaciones continúan.
Los hechos ocurrieron el 14 de octubre, cuando hombres armados ingresaron a una vivienda de El Guayabo, donde asesinaron al padre de Alexa, una niña de ocho años que resultó herida y posteriormente murió en un hospital de Charo. La menor alcanzó a comunicarse con sus abuelos para pedir ayuda.
La regidora añadió que El Guayabo ha sufrido ataques con explosivos lanzados desde drones, destrucción de viviendas y desplazamiento forzado. Indicó que, aunque la localidad llegó a tener más de 300 habitantes, actualmente son pocas las familias que permanecen o han retornado, algunas de las cuales fueron afectadas por la incursión armada.
Advirtió que la violencia en la zona rural de Apatzingán mantiene a la población en condiciones de miedo e indefensión, con caminos afectados por la presencia de minas y el riesgo de nuevos ataques.



